La UNOC3 se desarrolló en Niza y tuvo como objetivo principal de acelerar la acción y movilizar a todos los actores para conservar y utilizar los océanos de manera sostenible los océanos, mares y recursos marinos para el desarrollo sostenible.
Con el objetivo de evaluar los retos y las oportunidades relacionados con la implementación del Objetivo 14 de los ODS “Vida submarina”, así como las medidas adoptadas al respecto, entre el 9 y 13 de junio se realizó la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Océano UNOC3, iniciativa en que participaron representantes de diversos países, organizaciones intergubernamentales, de la sociedad civil y no gubernamentales, instituciones académicas y comunidad científica, organizaciones filantrópicas, pueblos indígenas, entre otras.
En este contexto investigadores del Centro de Ecología y Manejo Sustentable de Islas Oceánicas (ESMOI) de la Universidad Católica del Norte (UCN), participaron en un evento realizado en el pabellón “Beyond Borders & Ocean Futures”, que buscó fomentar la colaboración entre diferentes sectores y promover una comprensión más profunda de la interconexión entre los seres humanos y el océano.
En esa instancia se trataron temas como la contaminación oceánica, las áreas marinas protegidas y el papel de la tecnología en la restauración de la salud de los océanos. Además, se dio a conocer el documental Te Moana Ora, con el objetivo de mostrar el trabajo y la colaboración de la investigación científica con las comunidades locales del Pacífico, particularmente Rapa Nui.
Áreas Marinas Protegidas de Alta Mar.
En el marco de la protección en la altamar, el académico del Departamento de Biología Marina y Director del Centro ESMOI, Dr. Carlos F. Gaymer participó en diversos eventos organizados por los Gobiernos de Australia, Costa Rica, República de Corea, Alemania y Chile, además de otros organizados por Big Ocean y la Coalición de Arrecifes de Coral de Altamar. Todos con el objetivo de destacar, impulsar y garantizar el trabajo para las futuras Áreas Marinas Protegidas de Alta Mar.
En tanto, el Dr. Javier Sellanes, director del proyecto Anillo BiodUCCT ATE220044, académico de la Facultad de Ciencias del Mar e integrante de ESMOI, asistió a la reunión de colaboradores del programa Ocean Census, donde se discutió sobre la coordinación de futuras actividades como workshops taxonómicos y nuevas expediciones.
Además, el Dr. Sellanes, junto con la Dra. Erin Easton y con la Bióloga Marina Maritza Castro, ambas investigadoras de ESMOI, fueron incluidos en el Deep Blue Pavilion, que tenía como objetivo destacar a distintos científicos y científicas por las recientes las exploraciones a las profundidades.
“Este tipo de reconocimientos, al igual que el reciente galardón otorgado por el Explorers Club de Nueva York, dan cuenta de la relevancia internacional de las investigaciones que se están realizando en el Centro ESMOI. Todo esto nos incentiva a redoblar esfuerzos para continuar estudiando estos ambientes únicos, buscando canales de cooperación para acceder a ellos a pesar de las dificultades económicas y tecnológicas asociadas”, indicó el Director del Anillo BiodUCCT.
Hito
Un hito importante fue que, durante la reciente cumbre internacional sobre gobernanza oceánica, 19 países adicionales ratificaron el Acuerdo de Alta Mar, se trata de Albania, Bahamas, Bélgica, Croacia, Costa de Marfil, Dinamarca, Fiji, Malta, Mauritania, Vanuatu, Grecia, Guinea-Bissau, Islas Salomón, Jamaica, Jordania, Liberia, Tuvalu y Vietnam. Así, 50 países más la Unión Europea, ya han ratificado el acuerdo.
“Este avance representa un paso significativo hacia el umbral de 60 ratificaciones necesarias para su entrada en vigor, lo que permitirá establecer áreas marinas protegidas en alta mar. Este acuerdo, enfocado en la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad marina en zonas situadas fuera de la jurisdicción nacional (BBNJ, por sus siglas en inglés), constituye un hito trascendental en el fortalecimiento del marco de gobernanza internacional para la protección de los océanos”, afirmó el Director de ESMOI, al referirse a la ratificación del acuerdo.
Chile ha desempeñado un papel destacado en este proceso pues fue el segundo país a nivel mundial y el primero en América Latina en ratificar el acuerdo, reafirmando así su liderazgo y compromiso con la protección de los ecosistemas marinos.
En este contexto, el centro ESMOI es el responsable designado por el Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREL) para coordinar la estrategia científica la creación de la primera área marina protegida de altamar en las cordilleras submarinas de Nazca y Salas & Gómez, región reconocida por albergar una gran biodiversidad y el mayor nivel de endemismo marino del mundo, por lo que representa una prioridad de conservación a escala global.